Destinos
Realmente me jode, pero debo reconocerlo. También a mí El Alquimista de Paulo Coelho, me produjo cierto cambio de perspectiva. Supongo que resulta tentador caer en el romanticismo de seguir las señales del desierto. El caso es que creo que cambió mi concepto del destino, no ya en sí sumergirme en los dogmas esotéricos, sino buscarle un sentido más agradable. Ya hace tiempo que me cansé del oscurantismo.
Por delante de todo, debiera prevalecer la fe en que uno puede cambiar cualquier aspecto de su vida, solamente con un poco de tesón. Pero para la elección de los caminos azarosos, resulta tan precioso creer que una mano misteriosa nos puso delante tal camino, tal lugar o tal persona. Y es que, al reconocer que los criterios de elección en muchas ocasiones resulta difícil dotarlos de razonamientos convicentes o lógicos, te lanzas con mayor ilusión hacia la mano del dios-destino, que al camino elegido en la bifurcación por el pito-pito-golgo-rito.
Que necesitamos dioses, señores. Y cuando no nos convencen las corrientes religiosas, nos los inventamos. Bueno, realmente algunos nos los inventamos por llevar la contraria.







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Hay 6 Comentarios
Acabo de terminar El Zahir -último libro de Coelho- y te lo recomiendo encarecidamente. Para no estropearte la lectura no te daré detalles, sólo te diré que muestra a los protagonistas como los únicos decisores de su destino. Ya me contarás… ;-P
Con cohelo tengo una deuda. Lei muy poco de el y no me gusto. QUizas si lo llego a agarrar en estos momento termina por gustarme. Pero no estoy del todo seguro. Igual vale la pena intentarlo.
Pero por donde te metes…se te echa de menos¡
Estoy cantando…
¿quién puede leer a Coelho y considerar sus libros en serio? realmente creo que quien lo haga lo único que tiene es una de esas crisis existenciales creadas y difundidas por los medios de comunicación masivos, que, por su puesto, se encuentran a la orden del los emprersarios y sus intereses.
No creo que necesitemos dioses. En realidad lo que necesitamos son excusas, para no tener que asumir la responsabilidad y el compromiso, que implica elegir, equivocarse, caerse, levantarse. Siempre buscamos alguien que asuma nuestra responsabilidad. Buscamos culpables. Por eso nuestros juzgados están tan llenos. Buscamos que otros dicten la sentencia, nosotros solo somos capaces de señalar con el dedo…. como siempre hemos hecho.
Estar atento a las señales es una especie de metáfora, solo eso, o al menos así lo entiendo yo.
Un abrazo :]
Un abrazo.
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